Pasta de cacahuete holandesa con aflatoxinas: alerta UE
Fuente: RASFF

Las imágenes tienen carácter ilustrativo y no representan el producto afectado por esta alerta.
Pasta de cacahuete holandesa retirada por contaminación con aflatoxinas
Las autoridades sanitarias holandesas han notificado a la UE la detección de aflatoxinas en pasta de cacahuete originaria de los Países Bajos. Se trata de una alerta de riesgo serio, lo que significa que el producto presenta un peligro significativo para la salud y requiere acción inmediata. Los Países Bajos, como país notificante, ha iniciado el procedimiento de retirada del mercado.
¿Qué producto está afectado?
El producto afectado es pasta de cacahuete originaria de los Países Bajos. Este producto se vende comúnmente en supermercados europeos, tanto bajo marcas comerciales como en presentaciones de distribuidores locales. La pasta de cacahuete es un alimento muy popular en toda Europa, especialmente entre niños y personas que siguen dietas ricas en proteína vegetal.
Sin embargo, esta contaminación ha sido detectada en lotes producidos en los Países Bajos, por lo que cualquier consumidor que haya adquirido pasta de cacahuete originaria de este país en fechas recientes debe revisar cuidadosamente el etiquetado de su producto.
¿Cuál es el riesgo para la salud?
El riesgo detectado en esta pasta de cacahuete es la presencia de aflatoxinas, clasificado como riesgo serio. Las aflatoxinas son sustancias cancerígenas producidas por hongos del género Aspergillus que pueden contaminar alimentos ricos en grasas como los cacahuetes, especialmente en condiciones de almacenamiento inadecuado o en climas cálidos y húmedos.
La normativa europea establece límites máximos muy estrictos para las aflatoxinas en productos de cacahuete y derivados (generalmente entre 2 y 4 microgramos por kilogramo, dependiendo del tipo de producto y de la aflatoxina específica). La detección en esta alerta indica que los niveles superan estos límites permitidos.
¿Qué son las aflatoxinas?
Las aflatoxinas son micotoxinas, es decir, toxinas producidas naturalmente por ciertos hongos microscópicos (Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus, principalmente). Estos hongos pueden crecer en cacahuetes, nueces, maíz y otros alimentos ricos en grasas durante el cultivo, la cosecha, el almacenamiento o el transporte, especialmente en climas tropicales y subtropicales con alta humedad.
Existen varios tipos de aflatoxinas, siendo las más relevantes para la salud humana la aflatoxina B1, B2, G1 y G2. La aflatoxina B1 es la más tóxica y potencialmente cancerígena. El organismo humano absorbe estas toxinas a través del tubo digestivo, y se acumulan preferentemente en el hígado, donde pueden causar daño celular grave.
Efectos en la salud
Exposición aguda: El consumo de grandes cantidades en corto período puede causar hepatotoxicidad aguda (daño hepático severo), con síntomas como náuseas, vómitos, dolor abdominal, ictericia (coloración amarillenta de piel y ojos), diarrea y, en casos graves, insuficiencia hepática.
Exposición crónica: La ingesta repetida de pequeñas cantidades a lo largo del tiempo aumenta significativamente el riesgo de carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado). Estudios epidemiológicos en regiones de África donde la contaminación por aflatoxinas es elevada demuestran una correlación clara entre exposición y cáncer hepático.
Grupos de riesgo
- Niños pequeños: Su sistema de detoxificación hepática es aún inmaduro, lo que los hace más vulnerables.
- Personas con enfermedad hepática preexistente: Cirrosis, hepatitis viral, etc.
- Personas inmunodeprimidas: Incluyendo pacientes con VIH/SIDA, receptores de trasplante o en tratamiento quimioterápico.
- Embarazadas: Pueden atravesar la barrera placentaria y afectar al feto.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica la aflatoxina B1 como carcinógeno Grupo 1 (hay evidencia suficiente de que causa cáncer en humanos).
Países y distribución afectados
- Países Bajos (país notificante y origen del producto)
Aunque los Países Bajos son el único país explícitamente mencionado como notificante, la pasta de cacahuete producida en este país puede haber sido distribuida a otros estados miembros de la UE a través de canales comerciales normales. Se recomienda a consumidores en toda Europa verificar el origen de sus productos de cacahuete.
Medidas tomadas por las autoridades
Las autoridades sanitarias de los Países Bajos han notificado esta alerta al Sistema RASFF (Rapid Alert System for Food and Feed) de la Unión Europea, activando el protocolo de comunicación rápida entre estados miembros. Esta clasificación como notificación de alerta implica que:
- Se requiere acción inmediata de retirada del producto del mercado.
- Los distribuidores y comerciantes deben dejar de vender el producto.
- Los productores deben recuperar las existencias ya distribuidas.
- Las autoridades europeas han iniciado un seguimiento para asegurar que no quedan lotes afectados en circulación.
¿Qué deben hacer los consumidores?
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Revisa tus compras: Si tienes pasta de cacahuete en casa y el etiquetado indica que fue producida en los Países Bajos o no especifica claramente el origen, guárdala sin consumir.
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Contacta al fabricante o distribuidor: Si compraste el producto recientemente, comunícate con la tienda o el fabricante para solicitar información específica sobre el lote y el país de origen. Muchas marcas cuentan con líneas de atención al consumidor.
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No consumas el producto: Si tienes dudas razonables sobre si el producto que posees proviene de este lote, es mejor desecharlo. Las aflatoxinas no se pueden destruir mediante cocción o tratamiento térmico normal.
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Consulta a tu médico si has consumido: Si tú o un miembro de tu familia ha consumido esta pasta de cacahuete recientemente y experimentas síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor de barriga) o signos de problemas hepáticos (ictericia, fatiga extrema), avisa a tu médico de familia, especialmente si hay niños pequeños o personas inmunodeprimidas en casa.
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Compra marcas con origen declarado: Para futuras compras, elige productos de pasta de cacahuete de fabricantes con trazabilidad clara y que cumplan certificaciones de seguridad alimentaria (ISO, BRC o similares).
Fuente oficial: Sistema RASFF de la UE
Preguntas frecuentes
- ¿Es peligroso consumir pasta de cacahuete con aflatoxinas?
- Las aflatoxinas son tóxicas incluso en pequeñas cantidades. La exposición repetida aumenta el riesgo de cáncer hepático, especialmente en niños y personas inmunodeprimidas. El consumo ocasional de una pequeña cantidad no causa intoxicación aguda, pero se recomienda evitarla.
- ¿Cómo sé si tengo esta pasta de cacahuete contaminada?
- Revisa el etiquetado: busca pasta de cacahuete originaria de los Países Bajos. Si no tienes información clara sobre el origen o el lote, consulta con el fabricante o distribuidor. Las aflatoxinas no se ven ni huelen, por lo que no puedes detectarlas a simple vista.
- ¿Qué hago si ya he comido esta pasta de cacahuete?
- La mayoría de personas que consumen una pequeña cantidad ocasionalmente no presentan síntomas inmediatos. Si experimentas náuseas, vómitos, dolor abdominal o ictericia, consulta a un médico. En caso de consumo frecuente o si hay niños pequeños en casa que la hayan consumido, avisa a tu médico de familia.
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