Albaricoques y pasas uzbekas contaminadas con ocratoxina
Fuente: RASFF

Las imágenes tienen carácter ilustrativo y no representan el producto afectado por esta alerta.
Frutas secas uzbekas contaminadas con una toxina cancerígena
Dos alertas de seguridad alimentaria de la Unión Europea advierten sobre la presencia de ocratoxina A, una toxina potencialmente cancerígena, en albaricoques secos y picados ecológicos procedentes de Uzbekistán, notificada por Alemania, y en pasas importadas desde Uzbekistán vía Letonia, identificada por Chequia. Ambas notificaciones clasifican el riesgo como serio o potencialmente serio y requieren medidas inmediatas de retirada del mercado.
¿Qué producto está afectado?
La primera alerta afecta a albaricoques secos y picados de producción ecológica originarios de Uzbekistán. La segunda alerta apunta a pasas secas procedentes también de Uzbekistán, aunque fueron importadas a través de Letonia. Ambos productos son frutas deshidratadas comúnmente utilizadas en repostería, cereales, tentempiés y productos dietéticos. Los albaricoques secos son especialmente populares en dietas ecológicas y como snacks saludables, mientras que las pasas son ingredientes básicos en la cocina mediterránea y en numerosos productos de confitería.
¿Cuál es el riesgo para la salud?
La contaminación detectada es por ocratoxina A, clasificada como riesgo potencialmente serio en los albaricoques y riesgo serio en las pasas. La ocratoxina A es una micotoxina producida por hongos (principalmente Aspergillus y Penicillium) que pueden crecer en frutas durante el cultivo, almacenamiento o transporte, especialmente en condiciones de humedad inadecuada. Esta toxina es extremadamente resistente al procesamiento y puede permanecer en los alimentos incluso después del secado, tostado o cocción. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha clasificado la ocratoxina A como una sustancia potencialmente cancerígena para los seres humanos, lo que explica la gravedad de estas alertas.
¿Qué es la ocratoxina A?
La ocratoxina A es una micotoxina producida por especies de hongos Aspergillus y Penicillium, que pueden contaminar una amplia variedad de alimentos, especialmente cereales, frutos secos, frutas desecadas y café. Se forma cuando estos hongos crecen en los alimentos bajo condiciones de temperatura y humedad favorables, particularmente en regiones cálidas y húmedas como Uzbekistán.
En el organismo humano, la ocratoxina A actúa principalmente como un nefrotóxico — es decir, daña los riñones. Interfiere con la síntesis de proteínas celulares e induce estrés oxidativo en las células renales, lo que puede provocar insuficiencia renal progresiva. Además de su efecto renal, la EFSA ha catalogado esta sustancia como probablemente cancerígena para humanos, basándose en estudios en animales que demuestran su capacidad para causar tumores.
Los síntomas de exposición aguda (consumo puntual de dosis elevadas) incluyen náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Sin embargo, el mayor riesgo proviene de la exposición crónica de bajo nivel a lo largo del tiempo, que puede causar daño renal gradual e irreversible. Los grupos más vulnerables son niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades renales preexistentes e individuos inmunodeprimidos. En niños, la ocratoxina A también puede afectar el desarrollo normal y el crecimiento.
Estudios epidemiológicos en regiones con alta contaminación por ocratoxina han asociado su consumo con una enfermedad conocida como nefropatía endémica de los Balcanes, una enfermedad renal crónica progresiva. La Unión Europea ha establecido límites máximos permitidos de ocratoxina A en alimentos: generalmente entre 3 y 10 microgramos por kilogramo, dependiendo del tipo de alimento. Estos límites están basados en el principio de ALARA (As Low As Reasonably Achievable), es decir, tan bajo como sea razonablemente posible, dado que no existe un umbral de seguridad comprobado.
Países y distribución afectados
- Uzbekistán (país de origen)
- Letonia (punto de tránsito en el caso de las pasas)
- Alemania (notificante de la alerta de albaricoques)
- Chequia (notificante de la alerta de pasas)
Aunque no se especifican distribuidores finales en otros países europeos, estas frutas pueden haber llegado a cualquier mercado de la UE a través de canales de importación y distribución mayorista.
Medidas tomadas por las autoridades
Alemania ha emitido una notificación de alerta a través del sistema RASFF sobre los albaricoques secos contaminados, activando los mecanismos de notificación rápida de la Unión Europea. Chequia ha hecho lo propio con las pasas. Estas alertas inician procedimientos de retirada inmediata del mercado y avisan a los operadores de alimentos, distribuidores y minoristas para que cesen la comercialización de estos lotes contaminados. Los importadores están obligados a verificar sus existencias y retirar cualquier producto que coincida con la descripción.
¿Qué deben hacer los consumidores?
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Revisa tu despensa buscando albaricoques secos ecológicos y pasas que provengan de Uzbekistán o cuyo país de origen no esté claramente etiquetado.
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No consumas estos productos si ya los tienes en casa. La ocratoxina no puede eliminarse mediante cocción, lavado o ningún otro tratamiento doméstico.
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Desecha los productos identificados de manera segura en la basura doméstica, no los reutilices ni los regales a otros.
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Consulta a un médico si tú o algún miembro de tu familia habéis consumido recientemente albaricoques secos o pasas de Uzbekistán y presentáis síntomas como dolor abdominal, náuseas persistentes o problemas urinarios.
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Comprueba en futuras compras que los albaricoques y pasas que adquieres provengan de proveedores verificados y que cumplan con los controles de seguridad alimentaria de la UE.
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Informa al comerciante donde hayas comprado estos productos, para que pueda alertar a otros consumidores y proceder a la retirada si aún tienen existencias.
Fuente oficial: Sistema RASFF de la UE
Preguntas frecuentes
- ¿Es seguro comer estos albaricoques y pasas?
- No. La ocratoxina A es una toxina cancerígena producida por hongos. Incluso pequeñas cantidades pueden ser peligrosas, especialmente para niños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos. Si tienes estos productos, debes desecharlos.
- ¿Cómo identifico si tengo estos productos en casa?
- Busca en tu despensa albaricoques secos y picados de origen uzbeko, especialmente los etiquetados como ecológicos o bio, notificados por Alemania el 9 de julio. Las pasas también pueden proceder de Uzbekistán vía Letonia. Revisa el país de origen en el envase.
- ¿Qué síntomas causa la ocratoxina A?
- La exposición aguda puede causar problemas renales, náuseas y vómitos. Sin embargo, la principal preocupación es la exposición crónica a largo plazo, que está asociada con el cáncer. Si has consumido estas frutas recientemente y tienes síntomas gastrointestinales, consulta a un médico.
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