Pistachos y nueces con aflatoxinas: alerta en EE.UU. y Bolivia
Fuente: RASFF

Las imágenes tienen carácter ilustrativo y no representan el producto afectado por esta alerta.
Alertas simultáneas por aflatoxinas en frutos secos de dos continentes
Las autoridades sanitarias de Países Bajos han notificado a través del sistema RASFF dos alertas serias sobre pistachos procedentes de Estados Unidos y nueces midget importadas de Bolivia, ambos contaminados con aflatoxinas, toxinas carcinógenas producidas por hongos. Ambas alertas se clasifican como notificaciones de alerta con riesgo grave, lo que requiere acciones inmediatas de retirada en la Unión Europea.
¿Qué productos están afectados?
Se trata de dos frutos secos diferentes contaminados en sus lugares de origen:
- Pistachos de Estados Unidos (notificación RASFF 2026.4945, del 5 de junio de 2026)
- Nueces midget de Bolivia (notificación RASFF 2026.4930, del 4 de junio de 2026)
Las nueces midget, también conocidas como nueces enanas o nueces pequeñas, son una variedad de menor tamaño que se cultiva principalmente en América del Sur. Ambos productos son alimentos muy comercializados a nivel internacional y llegan a supermercados, tiendas de productos secos y distribuidores especializados en toda Europa, incluida España.
¿Cuál es el riesgo para la salud?
El peligro identificado es la presencia de aflatoxinas, clasificadas como riesgo grave por las autoridades. Las aflatoxinas son sustancias tóxicas y cancerígenas que superan los límites máximos permitidos por la legislación de la Unión Europea. La exposición a estas toxinas puede provocar intoxicación aguda en dosis altas o efectos crónicos tras consumo prolongado, incluyendo daño hepático irreversible y riesgo de cáncer de hígado.
¿Qué son las aflatoxinas?
Las aflatoxinas son micotoxinas producidas por hongos de los géneros Aspergillus, particularmente Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus. Estos hongos crecen naturalmente en ambientes cálidos y húmedos, condiciones típicas de las regiones productoras de frutos secos como California (EE.UU.) y Bolivia.
Las aflatoxinas se desarrollan tanto en el cultivo como durante el almacenamiento inadecuado de los alimentos. Una vez presentes, son extremadamente estables ante el calor y la mayoría de procesos de transformación alimentaria, lo que significa que no se pueden eliminar mediante cocción, tostado o lavado.
En el organismo humano, las aflatoxinas se metabolizan en el hígado, donde se convierten en compuestos aún más tóxicos capaces de dañar el ADN de las células. Los efectos incluyen:
- Daño hepático agudo: en exposiciones altas, puede causar hepatotoxicidad grave, ictericia, insuficiencia hepática y muerte.
- Efectos crónicos: exposición prolongada a dosis bajas incrementa el riesgo de cirrosis hepática, cáncer de hígado y afecta el sistema inmunológico.
- Inmunosupresión: debilitamiento de las defensas, especialmente en niños y personas inmunodeprimidas.
- Carcinogenicidad: la aflatoxina B1 está clasificada como carcinógeno de Grupo 1 por la Organización Mundial de la Salud.
Grupos especialmente vulnerables: niños pequeños (sus órganos están en desarrollo y son más sensibles), mujeres embarazadas, personas con VIH/sida, pacientes bajo tratamiento oncológico e inmunodeprimidos en general.
Los síntomas de intoxicación aguda aparecen entre 24 y 48 horas tras el consumo de dosis elevadas: vómitos, diarrea, dolor abdominal, ictericia, edemas y, en casos graves, convulsiones y coma.
La Unión Europea establece límites máximos de 2 microgramos por kilogramo para aflatoxina B1 y 4 microgramos por kilogramo para aflatoxinas totales en frutos secos destinados al consumo directo.
Países y distribución afectados
Aunque las alertas proceden de Países Bajos como país notificador, los productos afectados han sido importados desde:
- Estados Unidos (pistachos)
- Bolivia (nueces midget)
La distribución potencial abarca toda la Unión Europea, siendo España un destino frecuente de estas importaciones. Los productos pueden encontrarse en distribuidores mayoristas, supermercados, tiendas de productos secos, plataformas online de alimentos y establecimientos de alimentación especializada.
Medidas tomadas por las autoridades
- Notificación al sistema RASFF: ambas alertas han sido comunicadas a todos los estados miembros de la UE como notificaciones de alerta seria, lo que obliga a acciones inmediatas.
- Orden de retirada del mercado: se han iniciado procedimientos de recall de los lotes afectados.
- Información a operadores: distribuidores, importadores y minoristas han sido notificados para detener la comercialización.
- Investigación de trazabilidad: se está rastreando la cadena de suministro para identificar todos los puntos de distribución.
¿Qué deben hacer los consumidores?
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Revisa los pistachos y nueces que tengas en casa: comprueba el país de origen en el etiquetado. Si proceden de Estados Unidos o Bolivia, respectivamente, no los consumas.
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No confundas origen: los pistachos pueden ser de Irán, Turquía o California (EE.UU.). Las nueces midget proceden principalmente de Bolivia. Los productos de otros orígenes no están afectados por estas alertas concretas.
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Contacta con el punto de compra: si los adquiriste recientemente en un supermercado o tienda online, avisa al distribuidor. Muchos ya están retirando los lotes.
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Deposita los productos de forma segura: no los tires a la basura normal. Guárdalos en una bolsa cerrada y comunica con el comercio dónde puedes devolverlos o cómo deshacerte de ellos de forma segura.
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Consulta a tu médico si tienes síntomas: si has consumido estos productos y experimentas vómitos, diarrea persistente, dolor abdominal o coloración amarillenta de piel u ojos en las próximas dos semanas, avisa a tu médico e indica el consumo potencial de pistachos o nueces con aflatoxinas.
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Mantente atento a los comunicados de las autoridades: la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) publicará actualizaciones sobre estos lotes específicos.
Fuentes oficiales:
Preguntas frecuentes
- ¿Qué son las aflatoxinas y por qué son peligrosas?
- Las aflatoxinas son toxinas cancerígenas producidas por hongos, principalmente la especie Aspergillus. Pueden causar daño hepático, cáncer y afectar especialmente a niños, embarazadas y personas inmunodeprimidas. Los frutos secos son alimentos de alto riesgo porque se cultivan en zonas cálidas y húmedas.
- ¿Cómo sé si tengo estos productos contaminados en casa?
- Los pistachos y nueces de estas alertas proceden de Estados Unidos y Bolivia respectivamente. Revisa el origen en el empaque. Las aflatoxinas no se ven ni huelen, por lo que es imposible detectarlas visualmente. Si los has comprado recientemente de estas zonas, consulta con el distribuidor o el punto de venta.
- ¿Qué debo hacer si ya he consumido estos productos?
- Las aflatoxinas solo causan efectos detectables tras exposición prolongada o en dosis muy altas. Una o dos raciones no suponen riesgo inmediato. Sin embargo, si experimentas síntomas digestivos persistentes, náuseas o ictericia en las próximas semanas, consulta a tu médico e informa del consumo potencial.
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