Harina de guisante ecológica letona: alerta por ocratoxina
Fuente: RASFF

Las imágenes tienen carácter ilustrativo y no representan el producto afectado por esta alerta.
Detectan ocratoxina en harina de guisante ecológica letona
La Autoridad Sanitaria de Finlandia ha notificado una alerta de la Unión Europea sobre harina de guisante ecológica procedente de Letonia contaminada con ocratoxina A, una toxina fúngica de riesgo potencialmente grave. El producto se distribuye en varios países europeos y ha activado la red de vigilancia RASFF para su rastreo y retirada preventiva.
¿Qué producto está afectado?
El producto afectado es harina de guisante ecológica originaria de Letonia. Se trata de una harina obtenida a partir de guisantes deshidratados y molidos, frecuentemente utilizada en la elaboración de productos de repostería, pan, pasta y otros alimentos procesados que declaran ingredientes ecológicos. Esta harina es popular entre fabricantes de productos saludables y dietas bajas en gluten, así como entre consumidores que buscan alternativas proteicas de origen vegetal.
¿Cuál es el riesgo para la salud?
El riesgo ha sido clasificado por las autoridades como potencialmente grave. La harina contiene ocratoxina A, una toxina de origen fúngico que puede estar presente en cereales y legumbres cuando se han almacenado en condiciones de humedad o temperatura inadecuadas que favorecen el crecimiento de hongos contaminantes. La presencia de esta toxina en un producto de consumo directo o destinado a la elaboración de alimentos aumenta el riesgo de exposición de los consumidores a niveles tóxicos.
¿Qué es la ocratoxina A?
La ocratoxina A es una micotoxina producida por hongos de los géneros Aspergillus y Penicillium, que pueden colonizar cultivos de cereales y legumbres tanto en el campo como durante el almacenamiento. Es una toxina termoestable, lo que significa que resiste temperaturas de cocción normales y no se destruye fácilmente durante el procesamiento de alimentos.
En el organismo humano, la ocratoxina A actúa principalmente sobre los riñones, donde se acumula y puede causar daño crónico progresivo. También tiene capacidad inmunosupresora, es decir, debilita las defensas del organismo frente a infecciones. Los estudios científicos sugieren que posee potencial carcinógeno, aunque los mecanismos exactos aún se investigan.
Los síntomas de intoxicación aguda por exposición a altos niveles incluyen dolor abdominal, náuseas, vómitos y trastornos gastrointestinales. La exposición crónica a dosis bajas provoca daño renal progresivo, dolor de espalda, problemas en la función renal (detectables mediante análisis de sangre y orina), anemia y debilitamiento del sistema inmunológico.
Los grupos de población más vulnerables son los niños pequeños, cuyo sistema renal aún está en desarrollo y cuya ingesta de alimentos es mayor en proporción al peso corporal; las mujeres embarazadas, en quienes la toxina puede atravesar la placenta; los ancianos, con menor capacidad de eliminación renal; y las personas inmunodeprimidas, para quienes cualquier debilitamiento adicional del sistema inmunológico representa un riesgo elevado.
La legislación europea establece un límite máximo de ocratoxina A de 3 microgramos por kilogramo en cereales y productos derivados de cereales. Para legumbres como guisantes, los límites permitidos son más restrictivos debido al mayor riesgo de contaminación.
Países y distribución afectados
La alerta ha sido notificada por Finlandia a través del sistema RASFF. Aunque la notificación inicial no especifica la lista completa de países de distribución, la presencia de un producto letón alertado por una autoridad nórdica sugiere circulación en mercados de la UE, especialmente en países del norte y centro de Europa. Se recomienda a consumidores y distribuidores en toda la UE revisar sus stocks.
Medidas tomadas por las autoridades
- Notificación urgente a través del sistema RASFF de la Unión Europea
- Alerta de notificación de alerta (máximo nivel de urgencia)
- Solicitud de rastreo del producto y su retirada preventiva del mercado
- Investigación de la causa raíz de la contaminación por parte de las autoridades letonas
- Coordinación entre autoridades de seguridad alimentaria europeas para identificar el lote contaminado y otros productos del mismo fabricante o proveedor
¿Qué deben hacer los consumidores?
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Revisa tu despensa: busca envases de harina de guisante etiquetados como ecológicos u orgánicos de Letonia o de procedencia indeterminada que indique origen en el este de Europa.
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No consumas el producto: si identificas una harina que coincida con estas características, no la utilices para cocinar ni para preparar alimentos, especialmente si hay niños en casa.
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Contacta al distribuidor: si compraste este producto recientemente, guarda el recibo y contacta al establecimiento o tienda online donde lo adquiriste para conocer si procede de este lote contaminado.
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Informa a los fabricantes: si utilizas harina de guisante en la elaboración de productos artesanales o pequeña escala, verifica la procedencia de tus materias primas con los proveedores y solicita certificados de análisis de ocratoxina.
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Consulta a tu médico si hay síntomas: aunque la exposición puntual a pequeñas cantidades es baja, si has consumido regularmente esta harina durante semanas y desarrollas síntomas renales o gastrointestinales, solicita evaluación médica y menciona esta alerta.
Fuente oficial: Sistema RASFF de la UE
Preguntas frecuentes
- ¿Es peligrosa la ocratoxina A en la harina de guisante?
- Sí. La ocratoxina A es una toxina producida por hongos que puede causar daño renal grave, especialmente con exposición prolongada. Incluso en pequeñas cantidades acumuladas en el tiempo puede ser perjudicial para la salud.
- ¿Cómo identifico si tengo este producto en casa?
- Busca harinas de guisante etiquetadas como ecológicas u orgánicas de origen letón. Revisa el empaque para identificar el país de procedencia. Si tienes dudas sobre el origen exacto, contacta al fabricante o distribuidor.
- ¿Qué hago si ya he consumido harina de guisante de esta alerta?
- Si has consumido una cantidad pequeña ocasionalmente, el riesgo inmediato es bajo. Sin embargo, si la has consumido regularmente durante semanas, vigila síntomas como dolor de espalda, náuseas, o problemas renales, y consulta a tu médico mencionando la posible exposición.
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