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Carne y derivadosContaminación por metales pesadosOrigen: Países Bajos

Retiran canal de caballo holandés por cadmio y mercurio

·4 min de lectura

Fuente: Sistema RASFF de la UE · Redacción Precio Kilo

Canal de caballo en carnicería especializada mostrando la calidad de la carne
📷 Foto de Aurelijus U. en Pexels

Las imágenes tienen carácter ilustrativo y no representan el producto afectado por esta alerta.

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Detectan metales pesados tóxicos en un canal de caballo holandés

Las autoridades de los Países Bajos han notificado una alerta de riesgo grave por la presencia de cadmio y mercurio en un canal de caballo procedente de territorio holandés. La contaminación por estos metales pesados representa un riesgo sanitario serio que ha motivado la clasificación de esta notificación como alerta en el sistema RASFF de la Unión Europea.

¿Qué producto está afectado?

La alerta se refiere a un canal de caballo, es decir, la carcasa completa del animal sin deshuesar tras el sacrificio. El producto procede de los Países Bajos y ha sido identificado como contaminado durante controles de seguridad alimentaria. Este tipo de producto es típicamente distribuido a establecimientos especializados en venta de carne equina, siendo su comercio más frecuente en Europa Central y del Este, aunque también existe demanda en ciertos establecimientos españoles.

¿Cuál es el riesgo para la salud?

La presencia de cadmio y mercurio en el producto ha sido clasificada con riesgo grave por las autoridades competentes. Ambos metales pesados son sustancias tóxicas que, al ser consumidas, se acumulan en el organismo humano a lo largo del tiempo. La ingestión de alimentos contaminados con estos contaminantes puede causar problemas de salud significativos, especialmente si la exposición es repetida o en cantidades importantes.

¿Qué es el cadmio y el mercurio?

El cadmio es un metal pesado tóxico que se acumula principalmente en el hígado y los riñones, aunque también se deposita en otros órganos como los huesos. Cuando se consume a través de alimentos contaminados, el cadmio puede permanecer en el cuerpo durante décadas debido a su vida media biológica de 15 a 20 años. Los efectos crónicos de la exposición al cadmio incluyen daño renal progresivo, debilidad ósea (osteoporosis), anemia y, en casos de exposición prolongada, potencial carcinogenicidad.

El mercurio, por su parte, es neurotóxico y afecta principalmente al sistema nervioso central. Se acumula en los tejidos corporales y tiene una vida media biológica de 50 a 70 días para el mercurio inorgánico. La exposición crónica al mercurio puede causar temblores, cambios emocionales, problemas de memoria, alteraciones sensoriales, debilidad muscular y, en casos graves, parálisis. El mercurio también atraviesa la barrera placentaria, siendo especialmente peligroso para mujeres embarazadas y fetos en desarrollo.

La Unión Europea establece límites máximos permitidos para estos contaminantes en alimentos. Para el cadmio, los límites varían según el tipo de carne (0,05 mg/kg para la mayoría de carnes), mientras que para el mercurio, el límite general es de 0,01 mg/kg. La presencia detectable de ambos metales en este canal de caballo ha superado estos máximos permitidos, justificando la clasificación como riesgo grave.

Los grupos de población más vulnerable a estos contaminantes incluyen mujeres embarazadas (riesgo para el desarrollo fetal), niños pequeños (sistema nervioso en desarrollo más susceptible) y personas con enfermedades renales o hepáticas preexistentes. Sin embargo, cualquier consumidor puede ver afectada su salud por exposición crónica a estos metales pesados.

Países y distribución afectados

  • Países Bajos (país de origen y notificante)

La alerta ha sido notificada por las autoridades holandesas sin indicación específica de distribución a otros territorios en esta fase de la notificación. Sin embargo, dado que se trata de una notificación de alerta en el sistema RASFF, la información está disponible para todos los Estados miembros de la Unión Europea para que verifiquen posibles importaciones del producto afectado.

Medidas tomadas por las autoridades

Las autoridades de los Países Bajos han procedido a notificar esta contaminación en el sistema RASFF como alerta de notificación, lo que garantiza que todos los Estados miembros de la Unión Europea sean informados inmediatamente de este riesgo. Esta clasificación como alerta (frente a información) indica que el producto potencialmente contaminado podría encontrarse ya en el mercado o en cadenas de distribución.

Se espera que las autoridades competentes de los Países Bajos coordinen las medidas de retirada del producto del mercado, así como el rastreo de todos los canales de caballo procedentes de la misma fuente o lote de producción para verificar si contienen contaminación similar.

¿Qué deben hacer los consumidores?

  1. Verificar procedencia: Si ha comprado carne de caballo recientemente, especialmente en carnicerías especializadas, confirme con el vendedor que no procede de los Países Bajos o que no corresponde al lote afectado.

  2. Consultar el origen: La carne de caballo es menos común en el comercio español, pero en establecimientos que la comercialicen, verifique que el producto dispone de trazabilidad clara y no procede de lotes sospechosos.

  3. No consumir si existe duda: Si posee carne de caballo de origen holandés adquirida recientemente, es aconsejable no consumirla y ponerla a disposición de las autoridades sanitarias locales para verificación.

  4. Vigilar síntomas: Si ha consumido este producto y presenta síntomas como náuseas persistentes, dolor abdominal, temblores, cambios en sensibilidad o debilidad muscular, acuda a su médico e informe sobre el consumo potencial de carne contaminada con metales pesados.

  5. Contactar a sanidad: Las autoridades sanitarias españolas de su comunidad autónoma pueden proporcionar asesoramiento específico sobre si este producto ha sido distribuido en territorio español.

Fuente oficial: Sistema RASFF de la UE

Preguntas frecuentes

¿Por qué el cadmio y el mercurio en la carne de caballo son peligrosos?
Ambos metales pesados son tóxicos y se acumulan en el organismo con el tiempo. El cadmio afecta principalmente a riñones e hígado, mientras que el mercurio daña el sistema nervioso. Incluso pequeñas exposiciones repetidas pueden causar problemas de salud graves a largo plazo.
¿Cómo puedo identificar si tengo esta carne de caballo afectada?
La alerta se refiere a un canal de caballo de los Países Bajos. Si ha adquirido carne de caballo fresca de origen holandés recientemente en una carnicería especializada, es recomendable verificar el origen con el vendedor. La carne de caballo es menos común en comercios españoles, siendo más frecuente en carnicerías especializadas.
¿Qué debo hacer si he consumido este producto?
El consumo ocasional tiene bajo riesgo inmediato, pero si ha consumido cantidades significativas y presenta síntomas como náuseas, dolor abdominal, problemas neurológicos o cambios en la piel, consulte a su médico. Mencione que ha consumido carne de caballo potencialmente contaminada con metales pesados.

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